Tamiza las harinas en un bol grande, luego añade el azúcar y la levadura seca activa. Vierte el agua y el aceite. Mezcla con una cuchara de madera hasta obtener una masa homogénea. Finalmente, añade la sal.
Cubre con film transparente y deja reposar durante 30 minutos a temperatura ambiente. Espolvorea una tabla de madera con sémola. Toma la masa y dóblala varias veces hasta que empiece a estirarse y quedar tensa.
Vuelve a colocarlo en el recipiente, cúbrelo con film transparente y déjalo reposar en la parte más baja del refrigerador durante 24 horas.
Saca la masa del refrigerador y extiéndela ligeramente. Luego, colócala sobre una bandeja para hornear forrada con papel vegetal. Déjala reposar durante media hora. Precalienta el horno.
Mientras el horno se calienta, limpia la pera y córtala en tiras finas.
Una vez que el horno alcance los 250 °C (480 °F), coloque la bandeja en la rejilla inferior y hornee durante 9-10 minutos. Retire del horno y rellene con queso Gorgonzola Dolce de Igor, manteca de cerdo y peras.
¡Disfrute de su comida!
Para la pasta:
200 g de harina de Manitoba
200 g de harina 00
340 g de agua mineral natural a temperatura ambiente
11 g de sal
1 cucharadita de azúcar
1 cucharada de aceite de oliva virgen extra
2,8 g de levadura de cerveza seca
Para el relleno:
manteca de cerdo
peras
Gorgonzola dulce de Igor