Desmenuza las galletas en una batidora y derrite la mantequilla. Vierte la capa sobre las galletas y luego rellena un molde en forma de corazón con esta base.
Compacta la base de la galleta con el dorso de una cucharadita. Refrigera durante media hora.
Calienta la leche con el azúcar hasta que se disuelva y añade la gelatina, que antes se había puesto durante 10 minutos en agua fría.
Prepara el relleno: trabaja el mascarpone junto con el
Gorgonzola Dolce Igor reducido a cubitos, mezclando bien los quesos con la leche endulzada. Vierte el queso crema sobre la base de la galleta y guárdalo en la nevera un par de horas.
En una cacerola, calienta las frambuesas con el azúcar hasta que se disuelvan, tricúralas y filéralas para eliminar las semillas. Calienta el agua y retira las dos láminas de gelatina previamente remojadas del calor. Una vez frío, vierte la botella hasta la mitad sobre el relleno de la tarta de queso y vuelve a guardar todo en la nevera durante dos horas.
¡Disfruta de tu comida y feliz San Valentín!
Para la base
180 g de galletas
90 g de mantequilla
Para el relleno
450 g de mascarpone
50 g de Gorgonzola dulce Igor
100 g de azúcar
100 g de leche
3 láminas de gelatina
Para la cobertura de
frambuesa 200 g de
frambuesas 75 g de azúcar
2 cucharadas de agua
2 láminas de gelatina